Siendo conscientes de que la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo, nosotras tratamos de poner nuestro granito de arena para conseguir poco a poco una moda más sostenible con los recursos de los que disponemos. Teniendo en mente que aún nos queda un largo camino por delante, nuestro objetivo es llegar a establecer un modelo productivo con conciencia ecológica y social dañando así lo menos posible el medioambiente y a las personas involucradas. 

Los materiales que utilizamos para la producción de las prendas son procedentes de España y éstas, son manufacturadas en Europa en pequeñas cantidades. Los talleres por los que optamos para la confección, cumplen con los estándares de contratación ética, las personas que trabajan en la cadena de producción textil tienen acceso a un salario justo, seguridad y condiciones dignas de trabajo.

Tratamos de promover un consumo de la moda responsable creando piezas atemporales y versátiles, no basadas en las tendencias, que puedan perdurar en el tiempo y sernos útiles en diferentes temporadas. De esta manera, nuestro objetivo es no contribuir a la “fast fashion” y crear una alternativa, dando el máximo uso a nuestras prendas y alargando así su ciclo de vida. 

En cuanto al embalaje, hemos tratado que cada uno de los componentes sean lo más ecofriendly posibles, siendo todos ellos reutilizables y libres de plástico. 

La caja está fabricada con un 90% de materiales reciclados y puede ser reciclado en su totalidad. Además, es biodegradable y compostable con el objetivo de reducir las emisiones netas de carbono.

Los sobres interiores están hechos de papel kraft reciclable y biodegradable y los exteriores de almidón de plantas.

Por último, decidimos reutilizar el papel de patrón que nos sobró para envolver los sobres y sacarle así el máximo provecho a éste.